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04 diciembre, 2011
Descubierto un nuevo planeta parecido a la tierra
La importancia de este descubrimiento se halla en el avance de la técnica, siendo un buen indicador de que vamos en buen camino, al poder descubrir planetas cada vez mas pequeños y con mas regularidad. El planeta se encuentra a 352 años luz de distancia, por si alguna vez quieren visitarlo. El descubrimiento ha sido anunciado por el Observatorio Nacional de Astronomía Optica de los Estados Unidos.
Fuente: Space.com
24 septiembre, 2011
Fomalhaut b viaja errante
La noticia sobre los nuevos datos se ha hecho pública durante una conferencia de astrónomos en Wyoming, USA. Al parecer el ambiente se ha caldeado bastante al oírse la aseveración de que hay un planeta moviéndose de forma irregular por allí. Debemos recordar que este planeta es el primero en descubrirse de manera directa a través de fotografías, por lo que negar su existencia (como pasa con gliese 581g) es prácticamente imposible.
Fomalhaut b fue descubierto al sospecharse su existencia por el anillo de material que existe alrededor de su estrella, muy similar al cinturón de kuiper, al que pertenece Plutón y su familia de planetas menores. Como este cinturón se ha definido gracias a Neptuno, los astrónomos empezaron a buscar a su análogo en aquella estrella. Finalmente lo encontraron donde buscaban, en el borde interior del cinturón.
Por ahora, mientras se revisa la publicación y se hacen nuevos estudios, es cuestión de imaginación sospechar que simplemente este planeta no se encuentra solo. Podrían haber otros planetas alterando su órbita. Simplemente estamos empezando a conocer este sistema.
http://news.softpedia.com/news/Confirmed-Exoplanet-Veers-Off-Course-Puzzling-Experts-223328.shtml
15 agosto, 2011
Descubren el planeta más oscuro
Fuente: onenewspage
02 abril, 2011
Nuevo objetivo en la búsqueda de exoplanetas: Las Enanas Blancas
Desde que en 1992 se descubriera el primer planeta fuera del Sistema Solar, los astrónomos llevan la cuenta de 530 objetos de nuestra clase flotando por el Universo. Además, otros 1.200 esperan ser confirmados. Ahora, a los objetos estelares donde ya se buscan planetas (estrellas enanas rojas, medianas amarillas, quasares...) se suma una nueva clase de estrella: las enanas blancas.
Comparación de tamaños entre la enana blanca IK Pegasi B (centro abajo), su compañera de clase espectral A, IK Pegasi A (izquierda) y el Sol (derecha).
Las enanas blancas son el remanente de estrellas que han llegado al fin de su ciclo de vida ordinaria.
Las estrellas son gigantes motores de fusión nuclear, poseen tanto peso que en su núcleo los átomos se funden (como en una bomba atómica), generando inmensas explosiones. Mientras esto ocurre, se considera que la estrella está en su ciclo principal, generando luz y calor apreciables a millones de kilómetros, como lo demuestra nuestro Sol todos los días...
Cuando los átomos más fáciles de fundir se acaban, la estrella empieza a fundir átomos más pesados producidos en las fusiones anteriores. Estas explosiones son más potentes, por lo que la estrella se infla en ese "tira y afloja" entre Peso y Explosiones del núcleo. Cuando ese tira y afloja se hace insoportable, la estrella explota literalmente en todas direcciones, enviando gran parte de ella al espacio. Pero una buena cantidad se ha apretujado bien fuerte en lo que era el centro. Esta especie de "supercondensado" de estrella suele ser una enana blanca.
Como dichas estrellas pueden vivir por miles de millones de años, los astrónomos creen que estos objetos pueden albergar planetas con una masa, tamaño y composiciones similares a la Tierra. Por ahora, entre todos los planetas encontrados, ninguno se puede catalogar como "terrestre". Sí que hay varias "super-Tierras", planetas rocosos más grandes que el nuestro con capacidad para tener una química parecida. Pero ninguno de ellos cumple con las condiciones necesarias para soportar la vida.
Eric Agol, profesor de astronomía asociado de la Universidad de Washington, propone que encontrar planetas entorno a estas enanas puede ser mucho más fácil que con las demás estrellas. Así ha indicado en su publicación, disponible en la edición del 29 de Marzo de The Astrophysical Journal Letters.
Además, “si el planeta está lo suficientemente cerca, podría tener suficiente temperatura para conservar el agua líquida en su superficie, y ese es el gran factor -a tomar en cuenta- para la habitabilidad”.
El gran problema es que la zona de habitabilidad hipotética de las enanas blancas es mucho más cercana a ellas que en el resto de estrellas del Universo. Si a ello sumamos el hecho de que estas estrellas nacen de la destrucción en su anterior vida (como un fénix), y que en ese proceso todos los planetas cercanos son destruidos (como pasará en varios billones de años a Mercurio, Venus y la Tierra, cuando el Sol comience su agonía), entonces las posibilidades de encontrar planetas tan cercanos parecen reducirse.
Sin embargo, lo primero que descubrimos al ver planetas en otras estrellas es que los planetas migran. Y así puede pasar que planetas actualmente alejados (como lo son Júpiter y Saturno) puedan acercarse a la enana blanca resultante de la muerte del Sol.
En esos casos, aunque se prevé que la cantidad de planetas con esas condiciones son más bien pocos, el reducido tamaño y masa de sus estrellas parentales puede hacer que sean mucho más fáciles de descubrir. El hecho es que, antes del descubrimiento de la migración de los planetas (hace apenas una década) era un poco descabellado pensar en buscar planetas por esas zonas…
Noticia Original (en inglés): Softpedia.com
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02 marzo, 2011
Marte, ¿nuestra segunda casa?
Marte es, por mucho, el planeta conocido más parecido a la Tierra. A sólo unos meses de viaje (lo que antes se tardaba en cruzar el charco hacia América) se encuentra un páramo desolado, frío y seco, pero que también es un planeta de tipo terrestre potencialmente habitable, bajo la actual visión astronómica.


- Tiene mayor gravedad: por lo que la atmósfera no se escapa con tanta facilidad al espacio (como es el caso del pequeño Marte)
- Tiene más materia: algo intrínseco a la masa, lo que redunda en una atmósfera más gruesa.
- Conserva su calor interno por más tiempo: es decir, la tectónica de placas y los volcanes seguirán activos durante la mayor parte de la vida del planeta.
Tomando estas cosas en cuenta, es presumible pensar que los planetas más grandes poseen atmósferas mas gruesas y, sabiendo que estas atmósferas tienen más presión, la consecuencia lógica es pensar que los planetas rocosos más grandes tienen más probabilidad de poseer agua líquida en su superficie; tomando como premisa que todos estos planetas, más pequeños o más grandes, tienen en principio la misma posibilidad de orbitar más cerca o más lejos de su sol.
Si esto es así, sólo las futuras mediciones y descubrimientos lo dirán. Pero parece bastante probable que en un futuro cercano descubramos planetas con agua líquida en su superficie. Y la pregunta es: ¿qué haremos cuando eso ocurra?
Si el planeta esta a cien años de distancia, ¿nos atreveremos a visitarlo? y si descubrimos que podemos vivir en su superficie, ¿qué pasará con Marte?
Por supuesto, hacerse estas preguntas ahora es como preguntarnos si dejaremos de usar la mula salvaje que se ve en aquella colina para buscar el centauro que vive sólo en nuestras ilusiones. Pero a diferencia de eso, un planeta habitable (sin necesidad de transformaciones a escala mundial) es mucho más plausible que un caballo con alas legendario…
Después de todo, estamos sentados sobre una roca inimaginablemente grande que flota entre cientos de miles de millones de rocas inimaginablemente más grandes o inimaginablemente más pequeñas.
Imagenes:
Marte, NASA
Fases del Agua, Wikipedia
Venus, Wikipedia
17 febrero, 2011
Corot–7b, El día a día en el infierno | La Cueva de Platón
Despierta una hipotética expedición científica en Corot-7b, El líder de la expedición se asoma por la ventanilla de su camarote antes de bañarse, desayunar e ir a reemplazar al encargado de turno. Por la ventana ve lo mismo desde que “acorotizaron” hace dos semanas. Una inmensa alba en el horizonte que nunca descansa. Nunca amanece en su puesto de avanzada.
Al llegar al puesto de mando, un mecánico, que a su vez es uno de los geólogos de la misión, lo saluda de forma elusiva. El ambiente dentro de la base está tan caldeado como afuera, después que uno de los expedicionarios se intoxicara los pulmones por un filtro defectuoso.
Afuera dos robots trabajan a toda prisa para reparar una antena de alta ganancia dañada por la lluvia de piedras caída tres horas antes. Saben que el tiempo es oro, pues cualquier cosa puede acabar con su mecánica existencia allí afuera.
El encargado de turno, que también es uno de los dos médicos del equipo, le avisa de las novedades que han ocurrido durante su turno: Un terremoto de 7,2 que no causó incidencias. Y una erupción en el Volcán “Dante”, registrada para las estadísticas. La fuerza estimada de la explosión fue de 20.5 megatones.
Corot-7b, conocida dentro de la sociedad humana contemporánea como “La Piedra Humeante” es un fascinante laboratorio de ciencia caliente. Situada tan cerca de su estrella madre como para no sufrir rotación, tiene la mitad de su superficie expuesta a un bombardeo perpetuo de castigo estelar. Existen muchos planetas terrestres como la Piedra Humeante, pero lo que la hace especial es su parecida composición mineral al planeta Tierra y la amplia información obtenida de ella desde hace siglos. Datos estadísticos e históricos que sólo se obtienen con los años y que se vuelven valiosos con ellos.
Dentro de la Sociedad Exploratoria, Corot-7b sufre de una pésima fama. No es un planeta tan interesante como muchos descubiertos más recientemente. Sin embargo, los descubrimientos hechos en él han ayudado a comprender planetas muchos más complejos que esta Piedra.
Y aquí es donde entra la Trigésimo Quinta Expedición Legionaria a Corot-7b, conocida como “Expedición Buho”. Cada una de las anteriores expediciones llevaba nombre de aves nocturnas. Su misión: tomar datos completos de la reciente actividad del volcán más grande y activo a 200 años luz a la redonda y del planeta en general, desde su superficie. Dante, un inmenso volcán de 97 kilómetros de altura, ruge con tanta intensidad que produce ondas de radio debido a la fuerza de sus nubes piroplásticas. Sus explosiones más potentes producen ondas de choque que dan varias vueltas al planeta, alterando la altura del océano de lava que borbotea en el hemisferio diurno.
La existencia de éste y otros grandes volcanes, junto a la inmensa actividad sísmica del planeta, no se debe únicamente a la gravedad de la estrella en la que orbita. El mayor culpable es su hermano mayor, una supertierra llamada Corot-7c. Un planeta de 8 masas terrestres que orbita también muy cerca de la estrella.
La expedición Buho ya se encuentra en la segunda mitad de su exploración de cuatro semanas. Una estadía mayor supone un peligro psicológico y físico muy alto para la tripulación, y también un gran esfuerzo para todo su equipamiento. Sin embargo, la estadía de la expedición también dependerá del progreso que presente su tripulante herido, hasta ahora favorable. Por ahora la expedición ha indicado que la fuerza del volcán no es suficiente para superar el efecto gravitatorio del planeta, y que muy poco del material expulsado logra salir definitivamente al espacio exterior. Y que también las lluvias de guijarros que suele recibir la estación base es efecto de la condensación de polvo evaporado en lado diurno. Algo que ya se daba por hecho desde antiguo, pero que ahora con el “nanosatélite de climatología extrema caliente en planetas terrestres” se ha mostrado al detalle.
Pronto llegará la expedición Alcarabán, y los exploradores podrán regresar a su casa, en alguna luna habitable de un sistema estelar cercano. Lo demás será historia para científicos y aficionados.
Eureka: Planetas con océanos de lava
Investigadores de la Complutense hallan un nuevo planeta extrasolar
Ciencia Kanija » Los planetas vagabundos podrían albergar vida en el espacio interestelar
En los últimos años, los ordenadores se han hecho lo bastante potentes para simular la formación y evolución de los sistemas planetarios a lo largo de muchos miles de millones de años.
05 febrero, 2011
Nuevo cambio de imagen
Muchas gracias
Yplanets
04 febrero, 2011
...Y de repente Kepler 11
Ya sabíamos que el método de tránsito, como se conoce a esta técnica de búsqueda de planetas, resultaría muy efectivo a la hora de buscar planetas más pequeños (hasta ahora se han encontrado sobre todo gigantes como Júpiter, que con su gravedad hacen mover ligeramente a sus estrellas), pero este descubrimiento confirma que es mucho lo que podemos esperar.
Kepler 11

De nuevo los planetas recién descubiertos nos sacan de nuestras casillas y nos hacen preguntar "qué es lo que hay realmente allá afuera"... A 2.000 años luz de distancia, por la constelación del Cisne (también conocida como La Cruz del Norte, relativamente cerca de Vega, la quinta estrella más brillante del cielo) hay una estrella como el Sol que posee 5 planetas más grandes que la Tierra a menos distancia que la que posee Mercurio a nuestro Sol. Un sexto planeta orbita apenas un poco más lejos (no más que Venus).
Otra ventaja del método de tránsito -o minieclipses- es que puede "arrojar algo de luz" sobre los planetas que ocultan a la estrella, como caracterizar sus atmósferas. Por ahora es muy pronto para saber nada, pero se sabe que la densidad de todos los planetas es muy baja para estar hechas de roca como la Tierra; por el contrario, los datos parecen indicar que están hechos en su mayoría bien de agua, bien de helio e hidrógeno.
Por tanto, este sistema posee planetas más grandes que la Tierra pero más pequeños o del mismo tamaño que Urano o Neptuno, y parecen estar hechos de elementos simples, no como nuestro planeta con su química compleja. Sobre la posibilidad de vida, la distancia a su estrella realmente la dificulta.
Si bien se ha dicho que este sistema no se parece en nada a nuestro sistema solar, casi no se ha mencionado hasta ahora el hecho de que también es diferente a las decenas de sistemas planetarios vistos en los últimos años... unos pocos (dos o tres) planetas supermasivos (del orden de Júpiter) orbitando por estas latitudes.
Representación en video del sistema Kepler 11
Hasta ahora Kepler lleva más de 100 planetas descubiertos, y miles de candidatos no confirmados, incluidos planetas de masa y tamaño terrestre en órbitas que permiten hablar sobre la posibilidad de vida (debido a temperaturas más amigables, como las que tenemos acá). Sin duda, en la medida que sigan los estudios y las horas de observación, este telescopio nos traerá descubrimientos de mundos más parecidos a nuestra casa (planetas más alejados como el nuestro requieren más tiempo de observación para ver sus tránsitos).
Información técnica y detallada, en la enciclopedia del siglo XXI
Representaciones: NASA
Fuente: Wikipedia
27 enero, 2011
Nuevo récord para planeta más pequeño
Un nuevo planeta, catalogado como Kepler 10 b, es ahora el planeta más pequeño conocido fuera de nuestro sistema solar. Con tan sólo un diámetro de 1,4 veces el de la Tierra y 4,6 masas terrestres, este planeta posee prácticamente la misma gravedad y tamaño que nuestro planeta. Eso sí, es un planeta caliente, muy caliente. Al estar 20 veces más cerca de su estrella que Mercurio de nuestro Sol, y ser su estrella una muy parecida a la nuestra (por lo que irradia más o menos el mismo calor), este planeta posee una temperatura media de 1600 grados centígrados, lo suficiente para que la lava se encuentre en estado natural sobre su superficie...
Al estar tan cerca de su estrella, gira muy muy rápido, da la vuelta en poco más de 19 horas, y es posible que presente anclaje gravitacional.
Este planeta ha sido descubierto por el método del tránsito, por el que se estudia la disminución del brillo de una estrella al pasar un planeta frente a ella.
Y a pesar de lo desalentador que puede ser este planeta para la búsqueda de vida, la buena noticia es que estamos descubriendo planetas de nuestro tamaño en estrellas como nuestro sol. Y a diferencia del método de velocidad radial, el más empleado hasta ahora, el método de tránsito es igualmente bueno con planetas más alejados de la estrella (como lo es obviamente la Tierra). Lo que sucede en este caso es que los planetas más alejados tardan más en transitar su estrella -el nuestro lo haría en 365 días, que es lo que dura nuestro año- que los que están más cerca... Y como Kepler 10b puede transitar más de una vez por dia... Es obvio que sea de los primeros en ser descubiertos...